Definir el concepto de Nutrición es fácil, como el conjunto de procesos involuntarios e inconscientes de procesar, transformar, utilizar e incorporar los nutrientes (principios alimenticios) ingeridos en la dieta a nuestro organismo, pero este proceso está condicionado por nuestra alimentación, acto consciente y voluntario, en el que influyen nuestras motivaciones además de otras condicionantes.

Pilar Cervera nos define a los alimentos como “sustancias naturales o transformadas, que poseen uno o varios valores nutritivos, que son ingeridos por el ser humano para saciar el hambre o por otros motivos, y que pueden ser de origen animal, vegetal, líquidos o sólidos”.


De esta definición recalcar “por otros motivos”,  ya que cuando hablamos de la nutrición en la mujer gestante, tenemos que tener en cuenta que este acto de nutrirse conlleva además otras connotaciones a lo mejor más subjetivas pero no menos importantes, entendiendo el acto de nutrirse como el de nutrirse en salud, y de una manera adecuada para asegurar el adecuado desarrollo de su futuro hijo, algo que en la mayoría de las gestantes es un objetivo individual primario.

 En el embarazo o gestación es una etapa fisiológica en el cual las necesidades energéticas y de nutrientes (macro y micronutrientes) sufren modificaciones, y lejos del falso mito de “comer por dos”, hay que mantener una alimentación o dieta adecuada, para asegurar el adecuado aporte de nutrientes y el correcto desarrollo gestacional. Esta debe de ser:

–          Suficiente en energía,
–          Equilibrada en nutrientes,
–          Variada en grupo de alimentos,
–          Adaptada a las condiciones de cada persona,
–          Alimentación de calidad.

Desglosando los apartados anteriores mencionar que debe de ser suficiente en energía, dadas las características individuales de edad, tipo de actividad, trimestre del embarazo en el que nos encontramos, situación previa de la que partimos (estado nutricional), tipo de embarazo (gemelar, etc.)…

Equilibrada en nutrientes, siguiendo las recomendaciones de la OMS y SENC (Sociedad Española de Nutrición Comunitaria), y atendiendo a las diferentes variabilidades  individuales que nos podemos encontrar y con el objetivo, igual que en el caso anterior, de evitar una carencia que pueda poner en riesgo tanto a la madre como al futuro bebé.

Variada en grupos de alimentos, es importante aportar de todos los grupos alimenticios porque así nos aseguramos de evitar carencias nutricionales, además de hacer las dietas más amenas. Recordar que hay que tener en cuenta las intolerancias, alergias alimentarias y las características de madres, por ejemplo, veganas estrictas o que practiquen cualquier variedad de vegetarianismo.

Adaptada,por todo lo anterior y por las características socio-culturales de cada grupo, además de las individuales y de calidad, es decir, asegurándonos que los alimentos consumidos son adecuados y no presentan un riesgo en su origen, o transformación final.

Hoy en día nos movemos en la civilización de la anorexia del conocimiento y la bulimia de información, pero no toda esta información a la que podemos acceder es adecuada. De ahí la importancia de la figura del dietista-nutricionista como profesional de la nutrición y dietética, y de que la madre gestante deba consultar con un profesional para evitar posibles consecuencias negativas a corto o largo plazo.

 Según la SENC en su Guía de la alimentación Saludable, el número de raciones diarias de los diferentes grupos de alimentos debe de ser:

GRUPOS DE ALIMENTOS
MUJER ADULTA
MUJER EMBARAZADA
MUJER LACTANTE
PRALES ALIMENTOS
FARINÁCEOS
3-6
4-5
4-5
Pan, pasta, arroz, legumbres, cereales, cereales
integrales, patatas
VERDURAS Y HORTALIZAS
2-3
2-4
2-4
Gran variedad según el mercado. Incluir
ensaladas variadas.
FRUTAS
2
2-3
2-3
Gran variedad según estaciones.
LÁCTEOS
2
3-4
4-6
Leche, yogurt y quesos.
ALIMENTOS PROTEICOS
1-2
2
2
Carnes, aves, pescados, huevos.
Legumbres y frutos secos.
GRASAS DE ADICIÓN
3-6
3-6
3-6
Preferentemente aceite de oliva y/ de semillas.
AGUA DE RED, MINERAL, INFUSIONES, BEBIDAS SIN ALCOHOL
4-8
4-8
4-8 vasos
Agua de red, minerales, infusiones y bebidas
con poco azúcar y sin alcohol.

Conclusión:
El embarazo es una situación especial fisiológica que presenta una serie de requerimientos y necesidades a cubrir y que deben de ser aportados de una manera adecuada en la dieta. Es un riesgo hacer dietas restrictivas sin control durante el embarazo o dietas con insuficientes nutrientes de algún grupo en cuestión. Es necesario y adecuado protocolizar al menos una consulta cada trimestre con el dietista-nutricionista durante el embarazo y/o también realizar consultas de asesoramiento nutricional.

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