unnamedHola a todos,

Escribo este post con motivo del Día Nacional de la Nutrición, que se celebra el 28 de Mayo, (#DNNutricion) y lejos de querer poner teoría y teoría y más teoría, os traigo al mismo práctica y mi experiencia.

Soy madre, de dos hijos, enfermera y dietista-nutricionista, eso suponen dos embarazos con sus 9 meses de cuidados, sí, pero también el tiempo anterior, porque nosotros cuando decidimos tener hijos (es algo que nos tuvimos que sentar a hablar dadas las circunstancias actuales de empleo, seguridad laboral, etc) empezamos a tomar una serie de consideraciones especiales, que nadie se alarme, pero se deben de tomar.

En casa siempre se ha comido bien, mis legumbres semanales, sin grasa, mucha verdura y hortalizas de mi tierra (Almería), Aceite de Oliva del bueno(virgen extra) (me encanta el de CASTILLO DE TABERNAS), en general, una alimentación muy Mediterránea, que es lo que me han enseñado en casa y es de la que soy partidaria. Más información AQUÍ.

Pero cuando decidimos iniciar nuestro gran proyecto de vida, el crear una familia y formarla e inculcar en nuestros hijos nuestra filosofía de vida y nuestros valores (también en la mesa), tomamos mayor conciencia de lo que ya hacíamos a nivel alimentario y de lo que queríamos seguir haciendo.

En la época fértil del hombre y de la mujer, el estado nutricional de ambos condicionan la calidad del esperma y ayudan a generar el hábitat adecuado para que se produzca la concepción, no hay una píldora mágica para quedarte embarazada, pero está evidenciado científicamente que:

– La obesidad,

– La grasa corporal aumentada,

– Determinadas patologías asociadas o no al peso,

– La malnutrición,

– Un inadecuado estado nutricional o alimentación.

Todas las anteriores más otras aún más específicas condicionan mermando la calidad reproductiva, cosa que hoy en día es bastante habitual ver en amigos, hermanos etc, además de por lo anterior, por el resto de factores ambientales que también pueden condicionar y por la edad de concepción que cada vez es superior.

Nosotros seguimos nuestras pautas habituales, pero además ya desde tomar la decisión hice especial hincapié en los micronutrientes, sobre todo, hierro, zinc, yodo, ácido fólico, vitamina B12, calcio y ácidos grasos omega 3. Yo nunca he tenido ninguna deficiencia analíticamente hablando, pero estos micronutrientes son esenciales, también otros, pero estos en mayor cantidad, y tenía claro que al verse aumentadas las necesidades durante el embarazo con la alimentación y la suplementación necesaria las iba a cubrir. Además por mi formación y mi especialidad en este periodo, sé de la evidencia científica que existe sobre las patologías tanto de la madre como del hijo a corto, o largo plazo derivadas de una inadecuada alimentación.

La vida me ha enseñado muchas cosas, quien me conoce sabe de mi historia, yo ya no me encargo de controlar, me encargo de vivir con consciencia, y de alimentarme conscientemente para mi salud y la de los míos, que para mí son mi mayor regalo.

GRACIAS MIS CHICOS. OS AMO.

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